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Blog personal de Christian Cayuqueo Quijada


Allende contra la miopía histórica

Enviado por Christian Cayuqueo el 01/07/2008 a las 16:13
Christian Cayuqueo

El que quiera cerrar los ojos, que lo haga. Esto no significa que la realidad, la verdad que pasa frente a sus ojos deje de existir. Sólo será ignorada por quien se niegue a ver lo evidente.

Durante este mes, y por lo que resta del año, en todo el mundo se iniciaron los festejos por los 100 años del natalicio de Salvador Allende. Barcelona, Madrid, Buenos Aires, La Habana, París y decenas de ciudades en el mundo han abierto sus calles y plazas para homenajear al ex Presidente chileno que logró llevar el socialismo al poder en forma democrática y que murió defendiendo la decisión soberana de su pueblo.

Aunque por muchos años en Chile se trató de denostar la imagen de Allende, su figura ha traspasado las barreras generacionales, idiomáticas y culturales, instalándose como un ejemplo de consistencia y consecuencia política mundial.

Lamentablemente, las pequeñeces y la ignorancia muchas veces levantan paredes infranqueables... como es el caso de nuestra Valdivia. La autoridades municipales de Valdivia, demostrando una miopía histórica desconcertante, no autorizaron que Salvador Allende tuviera una calle con su nombre en la ciudad que representó como Senador de la República.

El nombre y la figura del Presidente Allende debe estar más allá de cualquier populismo electoral. A esta altura de la historia del país, nadie podría desconocer el legado de su visión. Sólo por su coraje de concretar la nacionalización del cobre, el “sueldo de Chile”, deberíamos contar con una avenida, plaza y escuela en cada ciudad de nuestro país... por lo menos.

Lamentablemente algunos, por cuidar su parcela electoral, por cuidar sus preciados votos, prefieren no quedar mal con nadie... negando una verdad que es mundial, pero que en Valdivia parece relativa. Somos una isla en medio de un mar de homenajes a la memoria de Salvador Allende, como si les molestara su imborrable presencia.

Allende está más vivo que nunca y no porque las mezquindades políticas de quienes han acomodado su discurso de acuerdo a la dirección del viento, impidan homenajearlo como corresponde, impedirán que su figura esté en cada chileno y chilena.

Los que defendemos la democracia, sabemos que el compañero Presidente murió en el puesto que el pueblo le entregó, negándose a ser desalojado de La Moneda. Otros, se acomodan, se visten de demócratas, pero no les tiembla la mano para desconocer la voz de la ciudadanía cuando no les conviene.

La democracia es una virtud demasiado grande para utilizarla como una prenda de ropa que se puede colocar o dejarla en un perchero cuando no acomoda... el resto es populismo.