El que quiera cerrar los ojos, que lo haga. Esto no significa que la realidad, la verdad que pasa frente a sus ojos deje de existir. Sólo será ignorada por quien se niegue a ver lo evidente.
Durante este mes, y por lo que resta del año, en todo el mundo se iniciaron los festejos por los 100 años del natalicio de Salvador Allende. Barcelona, Madrid, Buenos Aires,
Aunque por muchos años en Chile se trató de denostar la imagen de Allende, su figura ha traspasado las barreras generacionales, idiomáticas y culturales, instalándose como un ejemplo de consistencia y consecuencia política mundial.
Lamentablemente, las pequeñeces y la ignorancia muchas veces levantan paredes infranqueables... como es el caso de nuestra Valdivia. La autoridades municipales de Valdivia, demostrando una miopía histórica desconcertante, no autorizaron que Salvador Allende tuviera una calle con su nombre en la ciudad que representó como Senador de
El nombre y la figura del Presidente Allende debe estar más allá de cualquier populismo electoral. A esta altura de la historia del país, nadie podría desconocer el legado de su visión. Sólo por su coraje de concretar la nacionalización del cobre, el “sueldo de Chile”, deberíamos contar con una avenida, plaza y escuela en cada ciudad de nuestro país... por lo menos.
Lamentablemente algunos, por cuidar su parcela electoral, por cuidar sus preciados votos, prefieren no quedar mal con nadie... negando una verdad que es mundial, pero que en Valdivia parece relativa. Somos una isla en medio de un mar de homenajes a la memoria de Salvador Allende, como si les molestara su imborrable presencia.
Allende está más vivo que nunca y no porque las mezquindades políticas de quienes han acomodado su discurso de acuerdo a la dirección del viento, impidan homenajearlo como corresponde, impedirán que su figura esté en cada chileno y chilena.
Los que defendemos la democracia, sabemos que el compañero Presidente murió en el puesto que el pueblo le entregó, negándose a ser desalojado de
La democracia es una virtud demasiado grande para utilizarla como una prenda de ropa que se puede colocar o dejarla en un perchero cuando no acomoda... el resto es populismo.

















Allende vive
Es una vergüenza lo que ocurre en Valdivia. Un alcalde tibio y concejales cobardes (por temor a las elecciones) no son ningún aporte a la ciudad. Más allá de lo que podamos pensar de Allende, fue un Presidente democrático, que murió defendiendo lo que nosotros le dimos.
Es cierto sr. Cayuqueo... mi hijo vive en España y me dice que las celebraciones fueron sobrecojedoras... en ¡¡la Plaza SALVADOR ALLENDE!!! y nosotros no somos capaces que brindarle una calle a quien fuera SENADOR y PRESIDENTE de esta tierra.
Una vergüenza... sobre todo los señores Ilabaca y Cortez, que andan más pendientes de cuidar sus votitos que de hacer lo que deben hacer