Soy de San José de la Mariquina. Vine a la Universidad Austral de Chile a estudiar cuando rompían los años noventa y cuando Valdivia ni imaginaba, aunque lo deseaba con más anhelos que certezas, ser la Capital Regional que es hoy. Parece mucho tiempo, pero en ese entonces las once comunas que acompañaban a la capital provincial soñaban con algún tipo de desarrollo y cualquier obra, adelanto o inversión se celebraba como si fuera un regalo que el centralismo regional depositaba, casi por cumplir.
Hoy esas mismas comunas se sienten partícipes de esta nueva etapa que vivimos. Están vivas, concientes de sus potencialidades y -en buena hora- dispuestas a no ser comparsas de Valdivia. Esa fuerza es la que quisiera rescatar en estas líneas.
Hace un poco más de un mes asumí, junto a mi equipo, el gran desafío de liderar una histórica Provincia de nuestro país. Lo he dicho en varias intervenciones: Tenemos una Provincia más pequeña en lo territorial, pero más grande en lo humano. Y esta afirmación la hago con la certeza de conocer cada rincón de esta zona, como estudiante de Ingeniería Forestal, como amante de nuestros paisajes y de nuestra gente y como indígena, lo que me condiciona en mi relación con el territorio, teniendo un respeto particular por la tierra que nos tocó pisar y que elegimos querer.
Quiero poder representar a las ocho comunas que componen la Provincia y estar en terreno, potenciando los municipios y trabajando codo a codo con cada una de las Juntas de Vecinos y comunidades que existen en este territorio. El desafío es mayúsculo, ya que estamos concientes de las tremendas esperanzas que se depositan en la nueva Región. Pero no hay que temerle a esos anhelos, hay que recogerlos, escucharlos y tener claro que deben ser el norte de nuestra gestión? me corrijo: deben ser el SUR de nuestra gestión.
Lamentablemente, muchos se han quedado con los pequeños lunares de la instalación, pero hay que separar la paja del trigo y observar a quienes forman parte de esta primera camada de autoridades regionales. Todos nacidos o formados en estas tierras, muchos de nuestras comunas, con ganas de realizar los sueños comunes. Es tiempo de comunas. De eso no tengo duda alguna y todos y todas debemos remar con fuerza para ser esa Región modelo que tanto se ha hablado. Invito a quienes lanzaron piedras de la vereda del frente a cruzar la calle y recoger esas piedras para construir esta gran casa que es la Región de Los Ríos con sus dos Provincias. Esa es la misión y, personalmente, no quiero perder la oportunidad de hacer las cosas como siempre soñamos.

















saludos
Chile crece desde sus regiones. Exito en la gestión.
atte
Manuel