Nuestro territorio nos desafía a diario. Desde la Gobernación Provincial, estamos atentos a la seguridad pública y al desarrollo territorial de Valdivia y es por ello que la amenaza de un incremento en los incendios forestales en nuestra provincia, nos tiene alertas y atentos a lo que pueda ocurrir durante este verano.
Hemos vivido las altas temperaturas de estos primeros días del año. También hay muchos que se han sorprendido con lluvias repentinas, sin una merma considerable del calor. Estas son condiciones perfectas para que los pastizales crezcan casi sin control. Esta condición, según los expertos, es llamada “aumento de combustible”, transformándose en focos latentes de incendios forestales. Estas amenazas pueden estar en todos lados, sectores rurales y urbanos, provocando la alerta de todos quienes estamos mandatados a velar por la seguridad del territorio.
Nuestra misión es coordinar a los protagonistas provinciales en la prevención y combate de estos incendios, por lo que hemos tenido constantes reuniones con CONAF, Bomberos, Carabineros, representantes de la salud y el Ejército, además de los encargados de la Oficina Nacional de Emergencias a nivel regional y provincial, así como también con las municipalidades. Esta coordinación se denomina ACCEFOR y ha sido reactivado ante la circunstancia. Dicha tarea de coordinación tiene como norte el prevenir y establecer estrategias para combatir los siniestros, evitando que se pierda patrimonio forestal y –por sobre todo- cautelar por la seguridad de las personas y sus propiedades.
Estamos preparados para enfrentar los desafíos, pero la gran responsabilidad de la prevención está en cada uno de nosotros. Más allá de las ideas o visiones de cada uno de los ciudadanos y ciudadanas, el trabajar para evitar los incendios forestales es casi un mandato moral para los habitantes de Los Ríos y de esta provincia. Arriesgarnos a perder hectáreas de bosque es dañar nuestro patrimonio natural, nuestra reserva forestal y nuestro capital turístico.
Quisiera en estas líneas llamar a la conciencia colectiva. A ser portavoces de este desafío que significa educar a nuestros niños, a nuestros vecinos y vecinas, a los turistas que nos visitarán este verano.
Como autoridades trabajamos en coordinar los servicios y estar atentos y dispuestos a reaccionar ante la emergencia, pero sin la ayuda de todos y todas, cualquier estrategia para enfrentar las amenazas de incendios se harán –literalmente- humo. La provincia y la región nos necesitan.
